DIEGO OTERO. EL CAMPEÓN DE TIRO



ouka leele


El campeón de tiro 

Amamos los poemas con balaceras 
pero odiamos las balaceras, 
dijo el tipo que fumaba cigarros con pitillo en la aparente calma 
.............................. de una terraza soleada. 

Ahora es de noche, sin embargo, 
y la neblina aplasta el paisaje de edificios 
y estira las luces de las hileras 
de los postes. 

La escena del crimen parece tan desoladora 
que no hay ni asesino ni víctima ni móvil– 

.................. Pero si miras bien, 
me vas a ver parado justo en el centro de esa intersección, 
........................ con los ojos abiertos… 

............ –La puta madre: 
..................esto no es en modo alguno 
lo que quería decir. 

...... ¿Alguien sabe, pregunto, 
por qué se nos han hecho imprescindibles 
esos trucos de respiración y de postura 
para siquiera soñar con pegarle al plato que lleva inscrita la palabra verdad, 
la palabra sentido? 


El campeón de tiro, en todo caso, sueña que flota sobre el barrio 
...... a media altura, 
y reconoce con alivio que ese cuerpo marcado en tiza sobre 
.............................. la pista 
no es el suyo. 

.................. Pero no solo eso. 
Reconoce tus ojos. (Sí, tus ojos). 
Y sabe que si miras hacia arriba 
por un instante 
vas a ver las luces rojas y azules de los patrulleros 
reflejándose en su piel. 

........................ Y sabe que te parecerá una imagen gratuita 
........................ y bella. 
.................. O monstruosa.